La congresista Melanie Stansbury rechazó la propuesta y defendió el nombre del estado, cuya historia se remonta a antes de la fundación de Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a insistir en que Nuevo México debería cambiar su nombre por “Nueva América”, una propuesta que ha generado rechazo entre representantes políticos del estado y que el mandatario no puede concretar de manera unilateral.
Trump retomó el planteamiento este 19 de octubre a través de Truth Social, donde aseguró que el nuevo nombre daría mayor “valor y prestigio” al estado. El mandatario argumentó que “no somos México, somos los Estados Unidos de América” y sostuvo que los habitantes podrían sentirse más orgullosos bajo la denominación de “Nueva América”.
La propuesta ya había provocado críticas desde septiembre, cuando Trump planteó por primera vez rebautizar al estado. Entre quienes se opusieron estuvo la congresista demócrata Melanie Stansbury, quien defendió que el nombre de Nuevo México representa generaciones de historia, cultura y familias, y aseguró que pertenece a sus habitantes.
Oh hell no!
Our state’s name carries generations of history, culture, and family—and it belongs to us.
We’re New Mexicans. Period. https://t.co/wkABUYyIqq
— Rep. Melanie Stansbury (@Rep_Stansbury) September 6, 2026
El nombre de Nuevo México, además, es anterior a la propia fundación de Estados Unidos y aparece establecido en la Constitución estatal. Trump no cuenta con facultades para cambiar por sí mismo el nombre de un estado, por lo que una modificación de esta naturaleza requeriría acciones desde Nuevo México y la participación del Congreso.
La insistencia forma parte de otras iniciativas de Trump para modificar nombres geográficos. Durante su administración ha impulsado denominaciones como “Golfo de América” para el Golfo de México y “Lago América” para el lago Ontario, mientras ahora mantiene sobre la mesa su intención de convertir a Nuevo México en “Nueva América”.






