El Partido Demócrata consigue la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes, en una jornada electoral marcada por el descontento con el gobierno de Donald Trump
Las elecciones legislativas de Estados Unidos celebradas el 3 de noviembre dejaron un importante revés para el presidente Donald Trump, luego de que el Partido Demócrata consiguiera recuperar el control de ambas cámaras del Congreso. Los resultados de las elecciones de mitad de mandato, conocidas como midterms, representan un cambio en el equilibrio político del país, cuando todavía restan dos años para que concluya el periodo presidencial.
De acuerdo con las proyecciones de Associated Press, los demócratas alcanzaron 54 escaños en el Senado, incluidos dos independientes que votan con el partido, frente a 44 de los republicanos, mientras permanecían pendientes los resultados de Alaska y Misisipi. En la Cámara de Representantes, el partido opositor aseguró al menos 228 lugares, superando los 218 necesarios para obtener la mayoría, aunque el conteo de votos continuaba en varios distritos.
Entre los resultados más destacados se encuentran las victorias demócratas en estados tradicionalmente republicanos, como Texas, Kansas y Carolina del Sur. En territorio texano, James Talarico derrotó a Ken Paxton, candidato respaldado por Trump, mientras que el partido también logró arrebatar escaños del Senado en Carolina del Norte, Iowa, Maine y Ohio, ampliando considerablemente su presencia legislativa.
El resultado electoral estuvo acompañado por un creciente descontento ciudadano ante el elevado costo de vida, las políticas arancelarias y la guerra contra Irán. A ello se suma la baja aprobación del mandatario estadounidense, que, según encuestas de salida de CBS, se ubicó en alrededor del 38%, reflejando el desgaste político de su administración.
Con el Congreso bajo control demócrata, Donald Trump enfrentará mayores dificultades para sacar adelante sus propuestas legislativas durante la segunda mitad de su mandato. La nueva composición también permitirá a la oposición ejercer mayor vigilancia sobre el gobierno federal, aunque los resultados electorales deberán ser certificados oficialmente por cada estado durante las próximas semanas.






