El fenómeno alcanzaría su mayor intensidad entre octubre y diciembre de 2026, mientras especialistas advierten sobre sus posibles efectos en el país
El fenómeno de El Niño podría fortalecerse durante los próximos meses y alcanzar su mayor intensidad entre octubre y diciembre de 2026, de acuerdo con los pronósticos para el trimestre septiembre-noviembre. Los modelos señalan además una alta probabilidad de que sus condiciones permanezcan hasta el primer trimestre de 2027, con un incremento de las temperaturas en el Pacífico Ecuatorial.
El escenario también contempla temperaturas del aire por encima de lo normal en distintas regiones de Sudamérica, particularmente en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Brasil, donde podrían registrarse anomalías de entre 2 y 3 grados Celsius. El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) prevé que las condiciones cálidas se extiendan por el continente americano, desde México hasta Perú.
En cuanto a las lluvias, se esperan precipitaciones por encima de lo normal en zonas de Ecuador, Brasil, Bolivia, Paraguay y Chile, mientras que podrían presentarse condiciones más secas en regiones del norte de Sudamérica. Para México, el principal riesgo se concentraría en 2027, cuando algunas zonas del país podrían enfrentar temperaturas nunca antes registradas.
Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, explicó que las ondas de calor no necesariamente serían más frecuentes, pero sí podrían alcanzar temperaturas más elevadas y prolongarse durante más días. “Es muy probable que el año que entra tengamos en México temperaturas en varias regiones que nunca antes se habían medido y, por lo tanto, podemos rebasar los límites de resistencia humana o de tolerancia”, advirtió.
Ante este panorama, especialistas reunidos en el seminario “El Niño 2026: la liga con la emergencia climática global, qué esperar y cómo prepararnos” plantearon reforzar los sistemas de salud, protección civil, monitoreo y alerta temprana. También propusieron mejorar la coordinación entre instituciones y preparar medidas específicas para sectores como agua, alimentos, energía, ciudades y ecosistemas, mientras Francisco Estrada Porrúa señaló que existe una alta probabilidad de que 2027 sea el año más cálido registrado hasta ahora.






